Mire si no es una combinación soñada, señora, ¡y no sabe lo que era la torta! Celeste con langostinos, tiburones, rayas y estrellas de mar, lástima que no la va ver porque ¡¡¡No le saqué fotó!!!! Me distraje, me olvidé, no me olvido lacabeza porque la tengo pegada -diría mi abuela- y así estamos, sin el pan y -ya sabe- si la torta. Ufa.
martes, 23 de noviembre de 2010
Varios cumples
Mais galletitas
Para contar una historia de amor, pedidas por Nati (y un aplauso para el mapamundi, sil vous plait); para los 25 años de casada de Mónica; de Julia para su grupo de vacas (¿?); de Cu para Carlota; para ofrecer en el cumpleaños de Tita; de Candelaria a su tocaya recién salida del horno; de Cuca para Iván (otro aplauso, che, ¿qué le cuesta?).


domingo, 14 de noviembre de 2010
A dios gracias

Me preparo para salir y me preguntás si voy a volver tarde. Te digo que sí: el recital es muy largo. Estás preocupada: van a tener que cortar, nadie dura tres horas sin hacer pis. Hora de hablar con vos sobre algo muy serio.
“Nadie”, en este caso, refiere a “ningún ser humano”: ningún ser humano soporta tres horas sin hacer pis. Sin embargo (y esto es lo importante) algunos seres excepcionales habitan este mundo. Siempre me preguntás cómo estoy tan segura de que Dios no existe y te digo que es completamente evidente; luego, eso no significa que no crea en ninguna divinidad. Al contrario, soy politeísta. De algún modo debés intuirlo: tengo un altar imantado en la puerta de a heladera. Te cuento los despliegues de esos dioses cuando estás por dormirte. De a poco empezás a entender que la naturaleza de esos seres que parecen hombres es distinta a la nuestra, y que eso no es para nada extraño, que se debe sencillamente a que no provienen del mismo mundo que el resto de nosotros.
Dioses fáciles de reconocer. En primer lugar son seres atemporales. Una escencia inmutable persiste en ellos más allá de los años, y algo en su perfil izquierdo remite siempre a su esplendor, ya sea cuando se sientan al piano, cuando meten un gol o cuando un fotógrafo captura sin saberlo el instante más reproducido de la historia. Si se tiene la fortuna semi imposible de presenciar ese milagro, algo de la divinidad hace mella en uno, pero pronto se apaga, porque nosotros no somos como ellos o, más bien, porque ellos no son como nosotros. Esa ráfaga de luz tiene el efecto confuso de mostrar qué rudimentarios somos y de dejarnos a su vez desaforados por más de su luminosidad, de requerirlos con locura, de dejarnos temblando ante la posibilidad de tener que vivir sin ellos.
Una tarde, en una cancha de fútbol, o al escribir una carta a un amigo, o al levantarse de un sueño pesado, pronuncian palabras que previsiblemente quedan por siempre en la vida de todos (la pelota no se mancha, hasta la victoria siempre, let it be) como información que nos acompañara desde el inicio de los tiempos, frases que forman parte de nuestro instinto, de nuestra anatomía, de nuestra modesta capacidad de pensar.
Y lo más importante: los seres mágicos se atraen mutuamente formando hordas irrefutables, indiscutidamente geniales, the coolest of gangs, diría Rowling, olimpos contempráneos que ilustran sobre el perfecto funcionamiento de las cosas. Paules, Johnes, Georges y Ringos; Ernestos, Camilos y Fideles; Diegos, Carlitos y Martines Palermos.
En fin, Cuca, supongo que ya podrás entenderlo: es por eso que Paul no necesita dejar de tocar para salir del escenario a hacer pis. Puede sostener tres horas de canciones que conocemos desde antes de haber nacido, que cincuenta años después de haber sido pensadas, pronunciadas, escritas, entonan decenas de miles de personas, y tantas o más seguirán coreándolas en cien. Las escribirán en pancartas, las gritarán en las calles, vos misma se las enseñarás a tus hijos como yo te las enseño a vos y a Fidel, como las cantamos desaforados a las siete y media de la mañana cada día rumbo al colegio, tres fanáticos religiosos demenciales: Take a sad song and make it better, un rezo fervoroso, la clave inconfundible para empezar un día con dios de nuestra parte, receta mágica que augura perdices, conjuro de mil amores que adoramos cantar.
“Nadie”, en este caso, refiere a “ningún ser humano”: ningún ser humano soporta tres horas sin hacer pis. Sin embargo (y esto es lo importante) algunos seres excepcionales habitan este mundo. Siempre me preguntás cómo estoy tan segura de que Dios no existe y te digo que es completamente evidente; luego, eso no significa que no crea en ninguna divinidad. Al contrario, soy politeísta. De algún modo debés intuirlo: tengo un altar imantado en la puerta de a heladera. Te cuento los despliegues de esos dioses cuando estás por dormirte. De a poco empezás a entender que la naturaleza de esos seres que parecen hombres es distinta a la nuestra, y que eso no es para nada extraño, que se debe sencillamente a que no provienen del mismo mundo que el resto de nosotros.
Dioses fáciles de reconocer. En primer lugar son seres atemporales. Una escencia inmutable persiste en ellos más allá de los años, y algo en su perfil izquierdo remite siempre a su esplendor, ya sea cuando se sientan al piano, cuando meten un gol o cuando un fotógrafo captura sin saberlo el instante más reproducido de la historia. Si se tiene la fortuna semi imposible de presenciar ese milagro, algo de la divinidad hace mella en uno, pero pronto se apaga, porque nosotros no somos como ellos o, más bien, porque ellos no son como nosotros. Esa ráfaga de luz tiene el efecto confuso de mostrar qué rudimentarios somos y de dejarnos a su vez desaforados por más de su luminosidad, de requerirlos con locura, de dejarnos temblando ante la posibilidad de tener que vivir sin ellos.
Una tarde, en una cancha de fútbol, o al escribir una carta a un amigo, o al levantarse de un sueño pesado, pronuncian palabras que previsiblemente quedan por siempre en la vida de todos (la pelota no se mancha, hasta la victoria siempre, let it be) como información que nos acompañara desde el inicio de los tiempos, frases que forman parte de nuestro instinto, de nuestra anatomía, de nuestra modesta capacidad de pensar.
Y lo más importante: los seres mágicos se atraen mutuamente formando hordas irrefutables, indiscutidamente geniales, the coolest of gangs, diría Rowling, olimpos contempráneos que ilustran sobre el perfecto funcionamiento de las cosas. Paules, Johnes, Georges y Ringos; Ernestos, Camilos y Fideles; Diegos, Carlitos y Martines Palermos.
En fin, Cuca, supongo que ya podrás entenderlo: es por eso que Paul no necesita dejar de tocar para salir del escenario a hacer pis. Puede sostener tres horas de canciones que conocemos desde antes de haber nacido, que cincuenta años después de haber sido pensadas, pronunciadas, escritas, entonan decenas de miles de personas, y tantas o más seguirán coreándolas en cien. Las escribirán en pancartas, las gritarán en las calles, vos misma se las enseñarás a tus hijos como yo te las enseño a vos y a Fidel, como las cantamos desaforados a las siete y media de la mañana cada día rumbo al colegio, tres fanáticos religiosos demenciales: Take a sad song and make it better, un rezo fervoroso, la clave inconfundible para empezar un día con dios de nuestra parte, receta mágica que augura perdices, conjuro de mil amores que adoramos cantar.
lunes, 8 de noviembre de 2010
Esperando a Paul
Mientras, marche Paquetito Paquetede yellows submarines para Graciela. Y alguno para mis niños, che, que si no van sacar sus carnets del sindicato de beatlemaníacos para tirar la bronca.
Mesa dulce floreada
Mesa dulce floreada pedida por Natalia: torta de cumpleaños de bizcochuelo de vainilla relleno de frutillas con crema y de dulce de leche con merenguitos cubierto de merengue; torta perdices (de bizcochuelo de chocolate con mousse de chocolate; trufas de chocolate; torta de manzana, canela y nuez; galles; y shots de mousse de chocolate con copete de merengue y de cheese cake.
Una galletita vale más que mil palabras
Loca por el chocolate
Algo en común
martes, 19 de octubre de 2010
Giro copernicano
En el siglo XXVI, Copérnico y Galileo, entre otros, se ganaron el divino repudio por sostener que la Tierra no era el centro del universo. Descartar el geocentrismo era descartar el lugar privilegiado del hombre en la Creación, era poner en duda la Creación misma, era disputar las jerarquías que se fundaban en que todas esas ideas eran verdades. La cuestión derivó en persecusiones, sentencias, augurios infernales, y todo eso para que nadie acertara a nada.La superficie de la tierra es de 510.101.000 Km.2.; el sol no tiene superficie sólida pero desde acá se ve descomunalmente enorme. El centro del universo, sin embargo, mide 16 mm, y flota en el aura líquda y esponjosa en que lo empolla una entidad llamada madre.
Mucho antes de que el centro del mundo existiera, en las épocas en que era un mundanísimo bebé de Yoli Bel, yo ya era su madrina. Siempre era nena y se llamaba Victoria. Tenía una prima que era hija mía y que alguna vez se llamó Juana, pero que casi siempre cambiaba de nombre.
Como para seguir despeinando cejas eclesiales, si el centro del mundo es un varón se llamará Lázaro, como el hermano de María Magdalena; si es mujer no sabemos.
Así que ya ve, señora, a la miércoles con los grandes paradigmas. Y no es una revolución científica. Es un bebé. Mide lo que mide una arveja, y de pronto el ritmo de su corazón es el ritmo de todo.
Feliz primer día de la madre para Maca, entonces, y en ella para todas. Cada una sabe dónde está el centro del universo, cada una recuerda milimetralmente el giro copernicano. Cada una sabe cómo dejó de ser quien era para ser otra, cómo esa revolución privada cambió la forma de las cosas. Cada una conoce las delicias de esa transformación. Cada una conoce las dimensiones de lo que festeja cuando festeja el día de la madre.
Abuelas
Ufa.
Mientras esperábamos el dictamen hubo concurso perdiz en facebook: Paquetito Paquete para el día de la madre para la abuela cuyo nieto justificara que ella era la mejor (abuela Esther fuera de concurso para darle chance al resto). La ganadora fue Mirta, nominada por Ulises (7 años): "Mi abuela se merece el premio porque me quiere tanto, por cuidar a mi mamá, porque me hace regalos más lindos, los construye ella, como mi cunita cuando yo era bebé, porque va conmigo al mar". ¡¡¡Grande, Mirta!!! eso es lo que yo llamo una abuela perdiz.
Hasta la Victoria
Celia era demasiado joven para llamarse así, de manera que en cuanto la conocí supe que su nombre era un homenaje a la mamá del Che Guevara. Por entonces yo estaba embarazada de Fidel, y si alguien hubiera podido anticipar que la hija de Celia se llamaría Victoria hubiese sonado de lo más sensato. ¡Pero qué lejos estaba por entonces Celia de pensar en bebés! La oficina estaba plagada de madres recientes, y a ella le daban urticarias las crisis del octavo mes, los precios de los pañales, las discusiones sobre el Duérmete niño. Me veía preparar los cumpleaños de mis hijos y me decía que estaba loca ¡se lo hubiera recordado cuando me encargó las Mafaldas de galletita! Pero ¿para qué, si pasado el julepe inicial yo estaba más entusiasmada que ella? Aquí el resultado de haberse entregado sin vueltas a la felicidad de tener que pensar en una mesa dulce para el primer año de Victoria. Gran fiesta gran, acontecimiento aún más grande.
Nada es más simple
2:30 AM llega marido con tres amigos pos cena en restaurant armenio. Yo, delante de un bol tamaño palangana de mousse de chocolate, no puedo menos que convidarles shots. Vuelvo a la cocina, la vida por delante. Se me ocurre chequear el mail. Mail de Julia. Se ofrece a venir a ayudar. Estarás como loca, no me ofrezco a decorar galletitas pero puedo amasar, cortar las formas. ¿Julia es mi prima? ¿Julia es mi hermana? ¿Julia fue mi compañera del jardín? Se me caen las lágrimas: Julia es mi clienta. Fenómena, si las hay, pero nos conocimos con galletitas y ni siquiera hace tanto. Lo que se dice un amor.
Al día siguiente Luca me llama: pasará él a buscar el pedido de ella, y de paso cañazo me pregunta si puedo prepararle unos shots. Le digo que sí. Por la noche llega y me apuro a decirle que los shots son un regalo para Julia por el gesto de aquel mensaje. Pero me quedo corta, señora, porque no terminé de decirlo cuando Luca saca del auto un ramo de flores que me manda ella por el día de la madre. Debate público nacional: ¡él quería regalarle los shots! Fabi, intérprete del alma masculina, se pone de su lado. Pero insisto: es un regalo. Luca termina por aceptar.
Ya lo dijo Drexler: cada uno da lo que recibe, y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma.
viernes, 8 de octubre de 2010
¡Mafalda!
martes, 5 de octubre de 2010
Para el día de la madre...
Topetité
Temporada de shots
Gracias a la genial idea de mi clienta Mónica Grima, comienza la temporada de shots en Comieron Perdices. Esta vez -en ocasión del cumple de Tobías- todos de base de mousse de chocolate, algunos con cheese cake y cookies bañadas en chocolate, otros con dulce de leche y queso con cookies bañadas en choclate blanco, y para los chocolateros del alma cuebiretos por un puñado de m&m. Hermosos, riquísimos, frescos, los primeros de miles que están por llegar.
Hello, July
Otro inspiradísimo cumpleaños en manos de María Emilia, esta vez para su hijita Julieta: súper torta de dos pisos (a lunares para ponerle adorno de Kitty), trufas de chocolate blanco, timbalitos costrata de coco, timbalitos cheese cake, brownies, torta chocuqueta, cupcakes de dulce de leche y buttercream y galletitas decoradas. Todo pensado para la ocasión, todo espectacular.Tobi y Tomi
Sendas producciones musicales para los cumples de Tomás y Tobías.
Para Tomás torta de brownie con dulce de leche, mrengue y estampas en composé con el regalo que le hicimos por su cumpleaños.
Para Tobías súper mesa dulce con chocuqueta, budín de limón, galletitas, cupcakes y shots de mpusse de chocolate! Además de una torta enorme y riquísima, heavy methal en el sentido amplio del término.
Olivia!
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