martes, 8 de junio de 2010

Libelulitis

Porque las adoro, trato de no perderme nunca las salidas al cine con los niños, pero este año, cuando se estrenó La Princesa y el sapo, no recuerdo por qué fueron solos con Fabi. Cuando Cuca me contó la peli después, en un momento me preguntó "¿Cómo se llaman los bichos que tienen luz?". Yo estaba manejando, llegando a la costa después de cinco horas de viaje, así que con lo que me restaba de atención le contesté "Bicho de luz", a lo que Cuca respondió "Dejá, ma, para eso lo pienso sola".
No es de luciérnagas esta torta pero la foto de bichos y de luz me recordó ese diálogo. Son libélulas para Jose, que cumplió 17. Aunque usted no lo crea (debido a mi notable juventud) es mi ahijada, la sexta Lagomarsino, tuve que esperar seis para que a los padres se les agotaran los hermanos y yo me ganara esos honores. ¡Valió la pena, Jopina! Feliz cumpleaños.

La osa Jacinta


Ya sé que la de la canción es mona, señora, pero mire qué pedido. No pude evitar la asociación libre. Ositas, cupcakes y trufas pedidas por mamá Valeria para la pequeña Jacinta, que cumplió dos.

lunes, 7 de junio de 2010

A lunares


Pedida por Anabella para el cumple de su hijo.

Tooooooooooda mi vida


Cuando tuvimos a Cuca yo tenía 26. Ninguna de mis amigas tenía hijos aún, y sin madre ni suegra mi único referente fue mi tía Isabel, un referente algo excepcional en la medida en que crió 6 hijos sin llegar nunca la borde del ataque de nervios y sin ayuda en casa más que la de mi tío, mis abuelos y -eventualmente, para la última tanda de bebes-la mía. No es parámetro.
Durante mi embarazo yo decía: Ahora en los tres meses de licencia escribo la tesis, total los bebés duermen todo el día, y después, cuando comprendí que no sólo los bebés no pasan el día durmiendo sino que el tiempo en que duermen apenas alcanza para hacer cosas elementales como bañarse o comer, me pregunté cómo era que nadie me había avisado. Supongo que no había quién. Necesitaba ayuda, si al principio me costó verlo fue claro cuando volví a trabajar. Dimos mil vueltas, y al cabo dimos con un jardín cuyo nombre quiere decir Campo de flores.
Tengo que decirlo: no es que nunca haya sentido culpa, pero claramente no conozco esa sensación etereotipada que me reclama mi familia adorguense (¡¡¡Tener hijos para salir a trabajar!!!) y tengo varias razones. Una es que me siento mucho major madre si trabajo (cuando era socióloga y leía todo el día resaltador en mano Cuca contó una vez en el jardín que yo trabajaba de "pintar palabras": genial) y la otra es que en ese jardín Cuca fue feliz.
Al hablar de sus compañeros dice "mis amigos de toda la vida". El otro día tuvo que llevar al cole una foto que contara parte de su historia y llevó una con sus amigos de ese jardín, y cuando tuvo que dibujarse se dibujó con Uli. Sus ex maestras son sus amigas de facebook, y este año, cuando conseguí que Miss Clara y Angie animaran su cumple me abrazó y me dijo Es la mejor fiesta del mundo.
Tres años después de haber egresado, ayer hubo reencuentro. Lo organizaron los papás de Guada, y hubo galletitas para ella. Y hubo también una torta en forma de campo florido, una torta blanca brotada en los colores del que fue su uniforme. Aquí una foto de mi Cuca. Cuando se encuentra con esos chicos parece que nunca hubieran dejado de verse. Se encuentran y algo se activa, algo de lo que nunca dejaron de ser. Mi Cuca encantada.

Una sobrina cumple 15 (una tía se emociona)

Otra tía desvelada, esta con una sobrina algo más crecidita que los míos. Pedido por Marina (tía jóven y canchera si las hay) para los 15 de Paloma: torta de dos pisos (de choco con dulce de leche, merenguitos y merengue), otra para acompañar (de vainilla con mousse de chocolate) y muuuuuuchos cupcakes, para que nadie se quede con ganas de dulce.







Aquelarre


Conocí a las brujas cuando cursé la maestría. Una matemática, una licenciada en marketing (o en garketing, como suele confesar), dos educólogas, una educóloga doctorada y una servidora, el grupete más inesperado pero ¡ay! aquí estamos. Nos autodenominamos brujas porque somos malas, criticonas, y si no fuera porque Angie nos baja el promedio con su infinita bondad nuestras almas ya tendrían sello: "Abajo" dirían, para cuando un empleado administrativo tuviera que decidir hacia dónde despacharnos. Hubo cenita en casa, pequeña excusa gastronómica para tanto para contar, para escuchar, para compartir... Aquí el postre que acompañó el cafecito: base de brownie y relleno de mousse, pequeño aporte perdiz para el ansiado aquelarre.

De comunión

Galles para la comunión de Facundo, de parte de Pía.

Delicias rosadas


Brownies, costrata de coco, trufas de choco blanco y negro, alfajorcitos, cupcakes, galletitas y súper torta pedidos por Flavia para el cumple de su hija Carolina.

Migración perdiz

Reviente de la envidia, señora: mientras que su hermana vive en Almagro la de Paula vive en... ¡¡¡Playa del Carmen!!! Y ¿sabe qué? No es recepcionista en un hotel o vendedora o repostera sino... ¡¡¡instructora de snorkel!!! Basta, señora, no sea así, qué mala, con lo buena que es su hermana.
Allá fueron Paula con su mamá y la pequeña Justina. Paula es otra desalmada como yo capaz de dejar marido en Buenos Aires cada vez que el camino conduce a la escalerilla del avión (y como dice el dicho popular hacia allí conducen todos los caminos). Paquetito paquete marino y amoroso para festejar el reencuentro.
Y para aplacar la culpa, acortar la espera, hacer el obligado gesto de gratitud y de amor hubo otro para marido Eduardo: promesas de regresar pronto, de pensar en él, de extrañarlo. Ya ve que una no se va de puro desalmada. Es que las perdices, cada tanto, necesitan migrar.



martes, 1 de junio de 2010

Bue


La noche de mis dos meses en que un monstruo marino se comió mi barco, en el preciso instante en que un coletazo me levantaba en vuelo para que me tragara definitivamente el agua oscura, un camalote dorado pasó debajo mío, y me rescató.
Rebautizada Bue no bien pude pronunciar palabra, fijada para siempre en ese nombre por la multitud de primos que me siguieron, ayer mi abuela cumplió 87 años.
Hay varias cosas que planeo secretamente, como los actores deben planear desde su primera obra las palabras que dirán cuando ganen el gran premio. Digo, más allá de los viajes, las novelas, las remodelaciones de la casa, pienso en fantasías perdices: una eventual boda Sislian Coria, los más probables quince de Juanita, los 90 de mi abuela Esther. Habrá que cortar la calle, llenarla de guirnaldas y banderines, contratar mariachis, soltar palomas. Habrá nietos y bisnietos, más bisnietos que ahora, y sobre todo, habrá una torta inmensa de sabores que todavía no existen, 90 velas incandescentes, algo que compense las perdices que mi abuela me dio de comer en la boca, en aquel camalote de mi salvación.

Me quiere mucho


Cuando era chica, a la vuelta del colegio, robaba todos los días una margarita de una casa de la que nunca vi salir a nadie, y le arrancaba de la uno los pétalos. No sabía quien sería el destinatario de ese deseo, pero ¡ay! que me quisiera mucho, tanto que hasta en ocasiones hacía trampa. Malísimo hacerle trampa a una flor.

Paola me llamó hace unos meses. Estaba por bautizar a su hija Margarita. Quería una torre de cupcakes colosal. Me dio un susto... le dije que no tenía un soporte así, que medaba miedo que nada sostiviera ese peso, que no iba a poder hacérsela. Insistió al poco tiempo: ella ya tenía el pie y sólo quería los dulces. Y allá fuimos. Todavía no tengo foto de la torta armada, pero prometió enviarme una.
Mientras, aquí va lo que preparé yo: 70 cupcakes de base de limón y de brownie con copete de buttercream, y tortita para la cima en composé; cupcakes medianos, trufas de chocolate y galletitas para la mesa dulce infantil; y para los adultos: más trufas (de chocolate blanco y negro), un marquise con cheese cake, una torta haragana (manzana, canela y nuez), una costrata de coco y brownies con almendras.
No necesita Margarita desojar margaritas para saber cuánto la quiere mamá Paola...

Cuando un amigo se va


Le pregunto a Fidel ¿Quién querés que venga a tu cumpleaños? Y Fidel responde Superman y Batman y Spiderman y Linterna Verde y Fede. No señor, Fede no es una nueva creación de Marvel sino un muchachito que Fidel ha decido clasificar en esa categoría tan top de los seres a los que más ama (despues de mí, of course, ayer en el cole me dijeron Este nene cabalga sobre su edipo, y yo me imagino esa cabalgata y soy feliz, señora, es para el padre que lo mira por tv, que ahora se queja pero que cuando Cuca le decía que se iban a casar y se iban a ir a vivir a un castillo no decía nada, no tiene nada que ver con Fede pero cómo me emociona contarlo).
Cuestión que Fede se va a vivir a Australia, y por suerte Fidel no sabe dónde queda, aunque según me dijo ayer Australia en la puerta tiene un tomate pero si pasás no mancha. Andá a saber. Cuestión, decía, que Fede se va a vivir a Australia (SNIFFFFFFFFFFFFFFFFFF) y ayer hubo despedida en el jardín de infantes. Y allí fueron las perdices a dar apoyo moral, con este budincito con koala.

Rosa...

...para Lila. Cupcakes rosados como pequeño aporte perdiz para un cumple cocinado por la aplicadísima mamá Luciana.

Cumple retro


Torta de... HIJITUS!!! y otros ducles en composé para el cumple de Francisco. Los adornos son un hallazgo de la mamá Cecilia, el aporte perdiz consistió en la torta (bizcochuelo de chocolate con relleno dedulce de leche, merenguitos y cookies bañadas en choco), un budín de limón, gallatitas decoradas, una torta huespi con mousse de chocolate y un marquise con cheese cake.

Estrellado

Torta y galles para Martín, de su madrina Paola.

Una animalada


Usted, señor, se preguntará por qué falta azucar en el mercado ¿no es cierto? Pues bien: la culpa es de Cande Larrondo, que no para de pedir galletitas. Estas para el bautismo de Isabella, que con gran sensatez la eligió de madrina.

jueves, 27 de mayo de 2010

Varias rositas

Paquetito Paquete pedido por Carolina, y surtidito rococó para Bettina (la torta es una base para decorarla con Pets, como la de Cuca).

Perdidísima

¿Vio que yo le editorializo hasta los alfajorcitos de maizena? Aquí me llamo al silencio. Sencillamente me quiero morir: estoy siete capítulos atrasada para llegar al final de Lost. Mi único aporte, por el momento, será de masa (pedidos por Paula, que anticipa un mar de lágrimas).


Lindos
¡A ella!

Dos a los que adoro, uno al que no banco.
Brownies para evocar al oso polar, al helicóptero que llevó a Miles a la isla, a Charlie y al vuelo 815.




miércoles, 26 de mayo de 2010

Carrozas de fuego


Hay que decirlo: te cae el Bicentenario en pleno gobierno delruista y nos morimos del sopor, con suerte se consigue un canje por dos temas de Shakira pero pará de contar. A la Presidenta, en cambio, critíquele cualquier cosa, pero ella nunca tendrá que hacer un spot publicitario mascullando “Dicen que soy aburrida”.
No.
Mi familia está en tema desde hace meses, cuando Cari ingresó al elenco estable de los constructores de carrozas y desde entonces hemos dedicado buena parte de nuestras sobremesas de sábado a debatir cuánto merecía cada tema ser conmemorado, qué personajes ameritaban ese privilegio, qué episodios valía la pena evocar.
Nos quedamos cortos, señor. Nunca hubiéramos soñado nada como lo que vimos. No se lo cuento porque ya lo vio en la tele (tan espectacular que hasta se vio en la tele, y no sólo en ATC), pero déjeme reproducir algunos coments de mis hijos.

Yo, mientras baño a Fidel: ¿Sabés? Vamos a ir a un lugar re lindo, con carrozas, música, luces.
Fidel (a los gritos): ¡Cuca! ¡¡¡Nos vamos a Disney!!!

Cuca, en pleno desfile, mientras pasa con sus dragones la columna que representa a los inmigrantes de China: ¡¡¿¿Son chinos de verdad??!!

Cuca, en el auto de vuelta: Lo único que no estaba igualito fue lo de las madres: no parecían las verdaderas.
Yo: …
Cuca:…
Yo: …
Cuca: Ah, porque antes no eran viejitas…

Ay, mi negra, qué genia sos.

By the way, hubo Paquetito Paquete Patrio para Patricia (dígame si no está para patentarlo) y para Pilar, que tuvo su primer protagónico como dama antigua en el cole.
A mí, ya le dije, me encantó todo, pero algo de lo que más me conmovió fue el grupito de travestis que bailaba entre las murgas, moviendo las colas de gatos que le salían del catsuit. Me llenó de emoción imaginar una señora pacata atragantándose con un canapecito ante semejante espectáculo, “Ay, Joaquín, esto en Miami no pasa”. A mí me fascina que pase, ¿para qué mentirle? Las perdices son así.

lunes, 24 de mayo de 2010

Clásica y moderna


Lu cumplió 15, y sus padrinos (¡que son los míos!) le regalaron esta beautiful torta: blanca y en dos pisos, con tiritas, pero...
Como le conozco el perfil, cambiamos los dijes de herraduras, elefantes y monedas por pins a tono con la onda del resto. En bandeja de tul violeta, el merengue estuvo salpicado de coloridas estrellas de fondant.
En fin, dejaremos las flores naturales para otra ocasión...

Abuelas

La citada frase de mi amiga Sonia acerca de los niños ("Los chicos me gustan como los grandes: algunos sí, y otros no") se ajusta, a mi juicio, perfectamente bien a la tercera edad. Diálogo de vestuario el martes pasado, cuando me cambiaba para entrar a la pileta:
- ¿Estará haciendo frío? Porque me voy a buscar a mis nietos al colegio. Tres tengo, y se portan de bien... Si está lindo los llevo a la plaza.
- ¿Por qué vas vos? ¿Tu nuera trabaja? Yo no entiendo las chicas de ahora que tienen hijos para irse a trabajar.
- ¿Por qué, no te los dejan buscar en el colegio a vos? A mí mis nietos me adoran, y me los dan siempre.
- Lo que pasa que mi hija la de acá no tiene todavía, como está con su carrera, con su carrera, todavía no quiere, le va muy bien ¿viste? Y el de España...
- ¡Ah! ¿¡SE TE FUE A ESPAÑA?! Qué barbaridad, pobre, mis hijos yo los tengo todos acá conmigo.
- Lo que pasa que mi hijo es ingeniero ¿viste? En Europa siempre buscan ingenieros de primer nivel, así que cuando fue lo del 2001...
-Sí, pero mirá, ahora les toca a ellos. Mis hijos por suerte siempre tuvieron trabajo acá, hasta en el peor momento.
Y hablando de peores momentos, me puse los tapones y salí rauda hacia la piscina, no sea que el veneno terminara de desparramarse y me tocara cobrar también a mí.
La veneración indiscutida de "la tercera edad", decía, es un plan que no compro. Prefiero, más bien, los ejemplares sueltos, previa verificación de que no se trata de serpientes venenosas camufladas en disfraces de amorosas abuelitas.
Tengo mil para citar. Mi abuela Esther, por caso, y la candidatura de la otra, Blanca, la discutimos en otro momento. Por lo pronto fijesé el caso de Nora, su nuera no sólo "le da" (my god...) los nietos sino que acepta contenta su propuesta de hacerse cargo de la comida del bautismo y cumpleaños de Maite. ¡Lo salado lo cocinó todito! Y para lo dulce llamó a una servidora. Hubo trufas de choco blanco teñido, cupcakes de limón y buttercream, brownies, rogel, huespi con mousse, galletitas decoradas, marquise con cheese cake y cookies de canela y manzana. De la torta de ocupó la otra abuela, con la que (no se por qué) no imagino peleas en el barro como la del vestuario que acabo de contarle. Imagino, más bien, dos abuelas perdices. Bien por Maite.

viernes, 21 de mayo de 2010

25


Hace algunos días una de mis clientas favoritas (sí, señora, tengo clientas favoritas: las que no me llaman para resolver un problema sino porque están entusiasmadas con sus festejos, las que no son cabeza dura, las que cuando todo teminan escriben para contar) leyó en el blog que yo era socióloga y me dijo "¡Qué desperdicio!". Mi clienta se llama "Extrema Sinceridad". Ja. Yo me quedé pensando: ¿desperdicio para quién? ¿Para mí, que invertí (invierto) tanta energía en otra cosa que decorar cupcakes?; ¿para el Estado, que bancó mi lugar habiendo tanta cola?; ¿para mi familia, que saber prescindir de esposa-madre-nieta cada vez que me consumo en un paper?
No importa. Aprovecharé en este post para revalidad el título. Ja otra vez.
Mi especialidad es el estudio de cómo se enseña la historia argentina reciente en la escuela. Cuando era jóven, soberbia, pretenciosa, decía: mal. Ahora que soy vieja, se me bajó el copete y me especializo en trufas digo: es muy complejo.
No importa. No viene al caso. El punto es que buena parte de mi tesis está dedicada al análisis de los actos escolares, y leyendo para escribir ese capítulo dí con un señor que describe algo que es lo que quiero contarle. El señor se llama Mario Carretero, es un genio y, de no ser porque acaba de destronarlo Alicia Steinberg el suyo sería el mejor libro que leí en el último año. Carretero se embarca en un estudio del que surgen mil conclusiones, pero la que aquí nos convoca es la siguiente: a cierta edad (siendo más bien pequeñuelos) los niños tienden a entender que el orden de los actos escolares coincide con el devenir histórico, con lo cual tiene que haber ocurrido primero el 25 de mayo, luego el 9 de julio, luego el 17 de agosto y todo termina con... ¡el 12 de octubre! Es decir que primero este país estaba habitado por los vecinos de la ciudad de Buenos Aires y alegres esclavitos candomberos, que luego se independizaron en Tucumán, lo cual los puso contentísimos pero la felicidad acabó con la muerte de San Martín y ¡ay! los españoles aprovecharon que aquí todo el mundo andaba con el alma por el suelo para regalar espejitos, matar a troche y moche y cristianizar a los indios que no queda bien claro de dónde salieron. Pucha digo. Y eso que este estudio es previo a que deviniera efeméride el 24 de marzo (y que muchas escuelas se hacen bien las tontas con esa fecha) porque te quiero ver cómo interpretás las ensalada de frutas que se le armará a los niños desde que todo arranca tan mal.
La idea es que esto no es indefectiblemente así, sino que es producto de la forma que suele tener la conmemoriación ¿cachai? No es que no pueda cambiarse, es una descripción de cómo son (porque así salieron pero podría haber sido distinto) las cosas.
Chim pum.
No tanto desperdicio ¿eh?.
Te sirvo tanto para una barrida como para una enjuagada.
Porque ¿qué relato más ideal para compañar estos Paquetitos Paquetes?
El primero lo encargó Eleonora para sus papás, Beatriz y Aldo, porque el 25 cumplen 38 años de casados y es además el cumpleaños número 70 de él.
El segundo Guadalupe, para que su hija lleve al jardín de infantes.
Divino, ¿no le parece?. Pero no se olvide: una galletita sola no dice nada. Y a veces la escuela no alcanza. Hágase cargo de la parte que le toca. No hay que desperdiciar.

Ciro y Galo


Señora, mientras yo hago gente de manteca y harina, mire lo que hicieron Julián y Nancy.

ESO es talento para la repostería.

Bienvenidos sobrinos del alma.

martes, 18 de mayo de 2010

Hágale caso al DT

Que no se le escape la tortuga.


12 de junio: Argentina-Nigeria
17 de junio: Argentina-Corea del Sur

200


El otro día Fidel miró el reverso de un chocolate Águila en el que se reproducía la famosa imagen del Cabildo Abierto y me preguntó "¿Llueve?" alcanzando así un vuelo en su reflexión historiográfica que le pegó en el palo a la de Felipe Pigna.
Pamela está haciendo un posgrado en París, vino para el nacimiento de su sobrina y dio con Comieron Perdices de casualidad. Ella dice que fuimos compañeras de la facultad, pero yo soy trágicamente horrible para los nombres y las caras. No importa. Quedó encantada con el cambio de rubro y quiso llevarle a Hernán un Paquetito Paquete, algo casi tan autóctono como el dulce de leche Chimbote o los alfajores Havanna.
Pensamos bien qué hacer, y el resultado es este. Ojo, la dama antigua no es una de esas señorasdelamisaalatertuliaydeallíabordarmañanitasmientraspiensoconquiénmecaso. No. Una dama antigua perdices es, por caso, Mariquita Sanchez de Thompson, una señora que se casa con quién quiere y no con quién le dice papá, y que no se duerme en el letargo de la fortuna sino que hace del living de su casa un refugio de pasiones, un espacio de libertad.
¿A la del poncho la reconoció? No me salió tan hermosa como la verdadera. Le doy una pista. Todos me preguntan si a Fidel le puse Fidel por Fidel (¿¿¿acaso yo le pregunto si usted a su nene le puso Franco por Franco???), al punto que Juana terminó preguntándome por quién habíamos elegido su nombre. Tuve que improvisar, y pensé en ella: Juana Azurduy, la "flor del Alto Perú", y Cuca quedó chocha de con una referencia tan florida. La de rulitos, ya sabe, nos quedamos sin tiempo para hacerla negra pero el vestido a lunares a la que la condenaron las conmemoraciones escolares la delata. No sabemos su nombre porque la historia se encargó de borrarlo. Pero lo que sí sabemos, señor, es que no llevaba la sonrisa pintada en el rostro como se vende en los actos en los que sólo hay candombe. Ni tampoco lleva escarapela ¿no? Porque digamos que su situación no cambió el 26 de mayo a las 7 de la mañana, no, y que usara escarapela recordaría a esa foto que circuló cuando el desequilibro cósmico de las reteciones al campo: la señora paqueta a la que le cacerolea la empleada porque ella no toca un utensilio de cocina NI para cacerolear.
El año pasado después del acto le conté a Cuca que esos negritos de lunares eran esclavos y se quedó pasmada. Pensó un rato y después se iluminó: a lo mejor con la plata que juntan vendiendo empanadas se pueden volver a a su casa. Pues no, mi Cuquita, la plata es para el señor. Pausa. "¿Los dejarían comerse una empanadita, aunque sea?".
Sobre los señores no tengo dudas: son Moreno y Belgrano, dos estaciones de subte, dos avenidas, dos barrios de los más justificados ¿no? y qué lindo les queda el yabot.
Ya así como estoy no duermo, pero no sería justo no darle un changüí: tomo tres pedidos más para el bicentenario. Seis personajes a elección (ojo con lo que me pide porque me retobo como con ese sapo ¿eh?) o cinco más una torta, y cuatro escarapelitas. Y si no se compra unos pastelitos; no serán tan lindos pero no me diga que no la hacen feliz.

Pink

¿Vio lo que le comenté más abajo tomado del libro de Giddens, sobre las identidades de género, etc? Fabi dice que leyó no sabe dónde los resultados de un estudio en el que se afirma que la preferencia de las mujeres por el rosa está presente en varias culturas, como si hubiera alguna especie de propensión genética, transcultural.
Chupate esa mandarina.
Igual a mí me suena frutoide (y no por la mandarina).
Por lo pronto rosadísimas galletitas para el té organizado por Magdalena para las amigas de su hija. Me encargó también toppings ¡para que ellas mismas hicieran sus cupcakes! Cuánta dedicación (y cuánta paciencia).

lunes, 17 de mayo de 2010

Temporada de Té


Perdices, y otras mascotas




Creo que ya le conté esta historia: cuando Cuca nació yo no pasaba de un bizcochuelo decorado con granas (sin ganas). Las contracciones se aceleraron mientras yo lloraba porque se me había roto la batidora, y esa noche teníamos amigos a comer porque era el cumpleaños de Fabi (sí, tuve a mi hija el día del cumpleaños de mi marido, dígame si lo mío no es la organización de eventos aunque...qué fea la palabra "evento", "festejo" me gusta tantísimo más).
Un año más tarde quise una torta espectacular y... ¡¡¡la encargué en una confitería!!! Sí, señora, merezco su abucheo, lo sé, pero ¿sabe qué pasa? Por entonces me creía una joven promesa de la sociología local: era becaria de CONICET, escribía mi tesis de maestría, daba clases en la universidad, recorría congresos, me había inscripto en el doctorado. Una perdiz desaforada aleteaba dentro de mí, pero yo quería brillar en la carrera académica, cumplir con ese mandato inverso al del ama de casa en chancletas pero ¿sabe qué? mandato al fin.
La perdiz tuvo que aletear mucho más todavía. Para el segundo cumpleaños de Cuca le pedí a mi prima Mercedes (que es la mejor repostera del mundo pero se cree lingüista, es de familia, dios me libre, ya la vamos a repatriar y convencer) instrucciones para hacer un merengue suizo. Recuerdo que me pareció un plan chino, ¡tan complicado! lo dejé blanquito nomás porque la sola idea de teñirlo me daba pánico. Con ese merengue cubrí un bizcochuelo de chocolate; en el centro le puse una jabonera en forma de rana (no digo sapo porque ya sabemos que para el oprobio de la zoología moderna sapo hay uno solo) y cargué el hueco de la panza con un puñado de gomitas de colores. Quedó bastante aceptable a la vista, y los chicos fascinados.
El año siguiente ya estábamos semi derrotados por el flagelo de las princesas ("Cuca, ¿por qué Cenicienta le lava los calzones a la madrastra si ella es la dueña de la casa y de todo?", "¡Ay, mamá! porque es linda, pero hay cosas que no piensa"). Blancanieves gobernaba nuestras vidas como nunca había logrado gobernar la propia y, ante la urgencia de una torta real (no de realidad si no de realeza), de alguna forma que no recuerdo di con la pasta Ballina. Santa Patrona de la Repostería contemporánea, el espíritu de Marta me abordó, y cuando terminé esa torta no podía creer que la hubiera hecho yo misma. Hoy renegaría de una creación tan básica, pero ese día la perdiz aleteó tan fuerte que casi logra hacerse ver, y habrá hecho algún ruido desproporcionado, algo habré escuchado yo porque ya no hubo vuelta atrás. Las tortas que siguieron ya las conoce: la de Jazmín en su alformbra mágica, la de Campanita en la pradera, la del uniforme de porrista de HSM y la inspirada en la peli de Tim Burton; y para Fidel: la del circo, la de dinosaurios, la de Buzz Light Year.
Como se lo adelanté, los festejos por los 7 años de Cuca no terminaron con la mesa de té de la semana pasada. Este fin de semana hubo merienda adroguense y Cuca propuso tema Pet. Inútil que se lo describa si no tiene una niñita fanática en casa. Los pet tienen frente a las princesas la ventaja de ser descerebrados con justificativo, porque son animales, y la desventaja de ser caros e infinitos -las princesas al menos son cinco o seis, según contemos o no a Pocahontas, que es una princesa aborigen y por eso en este planeta su nobleza no lo es tanto. Pero mire las fotos. Hubo súper torta, cupcakes en los tonos y nuevas galles de animalitos: chancho, pingüino, koala, jirafa y foca. Y perdíz, debería decir, no de galleta sino vivita y colendo, revoloteando vital, enérgica, feliz de poder sumarse a la fiesta.

Apetito dime tu


Esta torta fue un pedido de Cecilia (mamá de Fran, amiguito de Fidel) para su suegro. Pidió que le escribiera "Apeto" y se rió al decir "Qué original ¿no?" y yo pensé que sí, que nunca antes había escrito antes en una torta algo parecido. Caí mucho después, cuando el propio Fran vino a buscarla: ¡"Apeto" es "abuelo"!
Yo siempre pienso que uno no es lo que fue en el transcurso de su vida sino lo que es en el presente con una historia. Cuando sea vieja no voy a ser la que soy hoy sino otra, con una historia que me involucra. Mi abuela, si ir más lejos, fue varias toda su vida, pero cuando yo nací hace 33 años, cuando la bauticé "Bue", cuando la multitud de primos que me sucedió adoptó también esa forma de llamarla, entonces ella pasó a ser nuestra abuela y se olvidó su nombre, y esa fue su escencia definitiva.

Despedida


Ay, señora, entre el Mundial, el Bicentenario y pito, flauta, matraca (diría mi amiga Pau) vuelan los colorantes celeste y blanco. A tono con todo eso pero por otras causas, Mónica hizo este encargo en colores patrios para Abe, que se vuelve a Estados Unidos luego de vivir algunos años en Argentina.
A todo esto me hice la fotógrafa e hice posar mis cupcakes junto a un jarrón con margaritas. Porque ya lo dijo Sofía Coppola: todas las chicas nos creemos fotógrafas alguna vez. Esa foto la tomé durante el minuto y medio que me tocó a mí.

Popurrí tricolor


Coloridísima variedad para el cumpleaños de Fausto, pensada por mamá Florencia.

Las tres niñas

Luana, Valentina y Florentina cumplieron años, y Cuca le regaló a cada una un Paquetito Paquete. El otro día hubo un cumple para el que no llegué a preparar el correspondiente, por lo que compré un juego de mesa... ¡¿para qué?! La niña en cuestión tiró la bronca, y hubo que jurarle que la invitaremos a tomar el té a casa con galletitas con su nombre.