martes, 22 de junio de 2010

Día del padre


El fin de semana fue, tal y como estaba previsto, una maratón. Hacía mucho tenía reservados tres festejos y al final uno se pospuso, con lo que abrió la posibilidad de tomar más pedidos para el domingo. Porque usted no me va a creer, señor pero ¿sabe qué? ¡¡¡Hay señoras que me contactan a último momento!!! dios me libre y guarde.
La maratón requirió no dormir. Hubo desayunitos, desayunos y desayunazos; Paquetitos Paquetes y no tanto (porque si usted me hace escribir en una galletita "te quiero, te adroro, te tiro al inodoro" se nos va al cuerno la paquetería ¿no?). Los padres de la familia también ligaron, más allá de los regalos no comestibles. A Fabi le hice un budincito imaginado para él: masa de naranja con cachos (trozos no, señora, eran cachos nomasmente) de chocolate, con cobertura de glasé anaranjado y salpicado de cookies bañadas en choco; a mis primos y padrino les regalé un champagnecito con galle, y a Pablo canapecitos con cheese cake y mousse de chocolate.
A mi papá no puedo regalarle porque nos cruzamos en el mundo. La noche de mis dos meses en que el monstruo marino quiso terminar con todo, divisó a mi madre conmigo en el agua y salió a rescatarnos -ingenuo, omnipotente, adorable, celestial- en su botecito de madera, y eso fue lo último que se supo de él. Pero no nos aflijamos, señora. Yo me quedo con el lujo de que mi padre haya querido luchar contra el monstruo para salvarme.
Aquí el perfecto retrato que hizo María Giuffra de la única vez que lo ví en movimiento, en un sueño. Me rescataba de algo mucho más terrenal que de aquel monstruo que construí a fuerza de soñarlo. Me sostenía de la mano. Me levantaba. Me llevaba con él. Lograba, al fin, que nos salváramos juntos.





Sin sombrero no hay vaquero.





Si lo hacíamos a propósito no nos salía tan bien. Emilia hizo el pedido hace muchos meses y de puro tarro fue a coincidir con el estreno de la tercera parte de la película. Aquí la súper producción de Toy Story para la fiesta de tres años de su hijito Máximo.
Hubo galles de botas texanas, sombreros de cowboy (Cuca: "Mamá ¿porqué se llaman vaqueros si andan a caballo?". Genial), estrellas de sheriff; rogel de vaca, torta de cumple en forma de palneta de Zurg y cupcakes con pirincho en composé con el del cosito de la foto.
Y ya que estamos, gracias a dios y a la virgen por el estreno de la tercera parte. Pensar que hemos tenido que sobrellevar inviernos de gripe porcina, de mundiales desesperanzados y de estrenos de Tinker Bell. Este año estamos con todas las pilas, cargadísimos, y para acompañar se vino este peliculón, y ya llegan también nuevos episodios de Shrek y Narnia. Cuento los días, señora, supongo que usted lo mismo.

Azul rosada

Variedad de deliciasrosadas para el cumpleaños de Azul: galles decoradas, budincito de limón, cupcakes de brownie y canapecitos cheese cake, todo pensado por mamá Carolina.

jueves, 17 de junio de 2010

La mitad más uno...




...y un poco más también. Fíjese si no. El primer pedido fue para Paula y Diego (de azul y oro), cuya hermana (de él) acaba de salir vivita y coleando (y graduada) de la Facultad de Medicina. Mil felicitaciones.
El segundo fue el primero en salir para el día del padre, pensado por Karina para el papá de su bebé. Futboleros y bosterísimos.
Y por último un desayunito para Juan, que no quiso romper la cábala: si desayunó perdices el día del primer partido tenía que repetirlo hoy. Evidentemente funciona.

miércoles, 16 de junio de 2010

La tercera en discordia

La tengo engañada, señora, perdóneme. Nunca fuimos dos. Yo le hablo de la socióloga y de la repostera, co-equipers que son además madres, esposas, estudiantes crónicas, nietas, tías, amas de casas desesperadas y así sucesivamente. Pero hay algo que no le dije, perdóneme. Es culpa de la socióloga.
Cuando estudiaba, la socióloga leyó una vez un texto de Bourdieu (su amorcito) acerca del campo artístico. No se acuerda casi nada pero sí que, al explayarse sobre la participación en el campo, Bourdieu decía que un alguien sólo podía considerarse artista una vez que hubiera conseguido el reconocimiento de 1. sus pares, 2. la crítica, 3. el público. Desde que leyó eso (que por otra parte le pareció sensato, porque ella es así) no nos deja admitir a la tercera en discordia. Si dijera "escribo" no sólo la socióloga sino también la repostera la criticarían: una expresión adolescente; si se presentara como escritora le dirían "¡soberbia! escribí y después hablamos". Así que en fin, sin abundar, le contaré que en 2003 una de nosotras tres publicó una novela que había escrito en los años previos (Permiso para quererte, Editorial Sudamericana), y que la Editorial Wagenbach acaba de traducir el primer capítulo al alemán para publicarlo en una compilación de jóvenes autores argentinos entre los que se encuentran algunos como Washington Cucurto, Félix Bruzzone, Lucía Puenzo, Pedro Mairal. Todo esto en ocasión de la Feria de Frankfurt, que este año pone la mirada en Argentina.
En fin, señora, nostras tenemos abuelita, pero nuestra abuelita no tiene blog. Así que teníamos que contarlo. O reventar. Compartimos, ya que estamos, el link a ese primer capítulo, por supuesto en castellano http://www.hablandodelasunto.com.ar/utiles/jcoria.pdf
Lo que es verdaderamente gracioso es cómo todo tiene que ver con todo, digame si no: la única nota al pie hecha por la traductora (pobre santa) está destinada a explicarle al lector germano lo que significa "torta con tiritas", no la traducción literal sino su significación ¿me entiende? eso que sólo comprende quién ha probado una torta con tiritas perdiz.
Porque en el fondo nos queremos.
Todas para una, etc, etc, etc.

martes, 15 de junio de 2010

Espíritu perdiz...



...el de Julia, que se enamoró delos Paquetitos Paquetes y encargó uno para ella. Las galles sintetizan (intentan sintetizar) algo de lo que se huele en sus mensajes: amo el color rosa, adoro hacerme regalos, no soy grande para Kitty (y de paso cañazo pidio PP para su profe de pilates, que cumple años el 20).
No conforme con semejante genialidad, con ese gesto que bien merecería una página en una revista destinada a la mujer de hoy -¡Gratifíquese, señora!- Julia tuvo la buena onda de querer comprar los cupcakes de la tal Celia, así que se los llevó de regalo. Y la frutilla del postre: dejó coment avisando que estaban riquísimos. ¡Tomá!

lunes, 14 de junio de 2010

Pocas Pulgas


Hace algunas semanas me escribió una Celia Sánchez. Había leído que aunque junio estaba llenito, haría excepciones tomando pedidos para los partidos del mundial. La tal Celia cumplía años el día del primer partido de Argentina, y decidió llorisquear a ver si en lugar de un paquetito mundialista yo preparaba algo para su fiesta. Cada cuatro años el mundo se olvidaba de ella, explicó, cada cuatro años los desvelos futbolísticos la opacaban. El mail estaba escrito en fuente comic sans rosada tamaño 13.5. Tonta de mí. Tonta. Tontísima por no haber visto que alguien con tal mal gusto no podría ser genuina clienta de Comieron Perdices.Tenía que pasar el viernes y desde entonces la llamé unas cuantas veces y le mandé unos cinco mails. No quiero ser mal pensada de modo que le doy el beneficio de la duda: tal vez haya sido secuestrada por extraterrestres, o se haya golpeado cabeza y perdido la memoria, tal vez ella misma se haya olvidado de su cumpleaños convocada por algo tanto más interesante como el campeonato mundial.
El hecho es que aquí está su pedido, los cupcakes ya fueron regalados pero nos da pena comer galletitas con nombre Celia sin llamarnos así. De modo que attentti las Celias: la primera que llame o escriba se las lleva de regalo, total si la original regresa de Marte será debidamente enviada a freir churros. O cosa por el estilo.

domingo, 13 de junio de 2010

Merienda futbolera endomingada

Mi familia vio pasar los pedidos de ayer y tuvo que conformarse con poquitísimo, así que hoy decidí compensarlos con cupcakes de limón bañados en glasé. Tome nota de los pirotines futboleros, señora, un hallazgo. Para los próximos partidos (insisto: siempre sin dejar escapar la tortuga) puede pedirlos de vainilla, granizados o limón con copete de buttercream o glasé, o de brownie rellenos de dulce de leche, mousse de chocolate, cheese cake o buttercream.

Cumpleaños mundial



Ya sabe usted que Mónica no necesita grandes excusas para tirar la casa por la ventana, pero de todas formas la vida hoy le dio dos: el cumpleaños de su marido y el primer partido de Argentina en el mundial. Con esos temas preparamos cupcakes, galletitas y una torta-estadio con galletitas en palito para decorarla: letras que forman la palabra gol, una pelota, una camiseta. Por suerte los motivos para festejar se multiplicaron con un golazo de Heinze (me hago la que sé pero tuve que googlearlo porque ya me había olvidado, para qué voy a mentirle) y la conducción inigualable de Diegotebancodesdesiempreyquetotisepongahaceresoquelemandastequehaga. Mejor imposible.

Desayuno mundialista


Hice siete, pero en la corrida sólo hubo tiempo para fotos del de Pía y el de Paula (disculpas para los demás). Y ganó Argentina, nomásmente, así que yo que usted no rompo la cábala.

Tecito con amigas...

... para el cumple de Ana. Nos conocimos cuando me llamó por los festejos del de su hijita Agustina, y quedaron tan contentas que Ana quiso reincidir. A pesar de que hubo cambio de fecha, a pesar de que la definitiva coincidió con el primer partido de la selección en el mundial y entonces hubo que esperar a que terminara para que el mundo volviera a entrar en funcionamiento, a pesar de que cuando eso ocurrió diluviaba, montamos una superproducción alucinante: el Té perdices. Presentados en vajilla antigua hubo un crumble de manzana tibio, trufas, torta chocuqueta (de brownie con cheese cake), cupcakes de limón con copete de buttercream, galletitas personalizadas y una torta de cumplaños de chocolate rellena de mousse, decorada divinamente en conzapatos y carteritas. Aqui le muestro las fotos, porque si le digo que fue una divinura va a creer que lo digo porque lo hice yo.

Rojo y negro...

... para Silvia, fana de Betty Boop, para los festejos de su cumpleaños.

jueves, 10 de junio de 2010

Uno por tres


Ramiro,Julia y Lola cumplen un año, todos el mismo día y no de casualidad: ¡¡¡SON TRILLIZOS!!! No puedo ni imaginarme tal cosa. Mamá Karina, por su parte, impecable, planeando festejos a los que quiso sumar algún que otro detalle perdíz. Aquí las trufitas y galles, con los nombres de los tres. Soñadas.

miércoles, 9 de junio de 2010

Fanática

Otro Paquetito Paquete para Cande Larrondo, esta vez para Susana en su cumpleaños.

martes, 8 de junio de 2010

GRAN CONCURSO GRAN/ Aniversario perdiz

A veces pienso ¿Ya? y otras ¿recién? y todas No puedo creer lo que está pasando...
El punto es que en unos días hará un año de la degustación-debut de Comieron Perdices, y anduve meditando cómo festejar. Y pensé en esto:
COMIERON PERDICES los invita a enviar sus fotos comiendo perdices = comiendo mis cupcakes, galles, tortas, trufas, soplando velitas, abriendo Paquetitos Paquetes. TODAS las fotos serán subidas a facebook y un jurado parcial y caprichoso compuesto por Cuca, Fidel, Fabi y yo (oh my god, somos cuatro, esto va ser más difícil que ponerle nombre a la gata) eligirá las mejores tres, cuyos autores o protagonistas ganarán los siguientes premios:
Primerísimo primer lugar: Una torta de un piso rellena de mousse de chocolate cubierta de merengue y decorada con apliques de fondant.
Segundísimo segundo lugar: media docena de cupcakes de brownie rellenos de cheese cake y/o mousse de chocolate y/o dulce de leche y/o buttercream (máximo tres variedades).
Tercerísimo tercer lugar: Un paquetito paquete con 12 galletitas temáticas.
Todo a ser entregado en fecha a convenir entre las partes. Una parte es usted y la otra yo, con lo cual si, por ejemplo, usted quiere que le entregue el día del cumpleaños de uno de mis hijos mejor que se vaya olvidando ¿me sigue?
Quedan excentos de participar aquellos a quienes normalmente ya les hago cualquiera de esas tres cosas de onda, aunque de onda pueden mandarnos sus fotos porque sí.
Por último: se acepta una foto por ocasión ¿cachai? No mande 32 de la misma apagada de velitas porque el jurado es malíííísimo y lo descalifica en el acto.
Las fotos se reciben hasta el 23 de junio, y los ganadores se darán a conocer el 27, que es el día D.
La participación en el concurso implica la aceptación de todas sus bases (ponele).

Mundialista


Con M-Wines, un combo mundialista: galles + champagne Trumpeter en estuche, para un jefe que hace méritos.

Libelulitis

Porque las adoro, trato de no perderme nunca las salidas al cine con los niños, pero este año, cuando se estrenó La Princesa y el sapo, no recuerdo por qué fueron solos con Fabi. Cuando Cuca me contó la peli después, en un momento me preguntó "¿Cómo se llaman los bichos que tienen luz?". Yo estaba manejando, llegando a la costa después de cinco horas de viaje, así que con lo que me restaba de atención le contesté "Bicho de luz", a lo que Cuca respondió "Dejá, ma, para eso lo pienso sola".
No es de luciérnagas esta torta pero la foto de bichos y de luz me recordó ese diálogo. Son libélulas para Jose, que cumplió 17. Aunque usted no lo crea (debido a mi notable juventud) es mi ahijada, la sexta Lagomarsino, tuve que esperar seis para que a los padres se les agotaran los hermanos y yo me ganara esos honores. ¡Valió la pena, Jopina! Feliz cumpleaños.

La osa Jacinta


Ya sé que la de la canción es mona, señora, pero mire qué pedido. No pude evitar la asociación libre. Ositas, cupcakes y trufas pedidas por mamá Valeria para la pequeña Jacinta, que cumplió dos.

lunes, 7 de junio de 2010

A lunares


Pedida por Anabella para el cumple de su hijo.

Tooooooooooda mi vida


Cuando tuvimos a Cuca yo tenía 26. Ninguna de mis amigas tenía hijos aún, y sin madre ni suegra mi único referente fue mi tía Isabel, un referente algo excepcional en la medida en que crió 6 hijos sin llegar nunca la borde del ataque de nervios y sin ayuda en casa más que la de mi tío, mis abuelos y -eventualmente, para la última tanda de bebes-la mía. No es parámetro.
Durante mi embarazo yo decía: Ahora en los tres meses de licencia escribo la tesis, total los bebés duermen todo el día, y después, cuando comprendí que no sólo los bebés no pasan el día durmiendo sino que el tiempo en que duermen apenas alcanza para hacer cosas elementales como bañarse o comer, me pregunté cómo era que nadie me había avisado. Supongo que no había quién. Necesitaba ayuda, si al principio me costó verlo fue claro cuando volví a trabajar. Dimos mil vueltas, y al cabo dimos con un jardín cuyo nombre quiere decir Campo de flores.
Tengo que decirlo: no es que nunca haya sentido culpa, pero claramente no conozco esa sensación etereotipada que me reclama mi familia adorguense (¡¡¡Tener hijos para salir a trabajar!!!) y tengo varias razones. Una es que me siento mucho major madre si trabajo (cuando era socióloga y leía todo el día resaltador en mano Cuca contó una vez en el jardín que yo trabajaba de "pintar palabras": genial) y la otra es que en ese jardín Cuca fue feliz.
Al hablar de sus compañeros dice "mis amigos de toda la vida". El otro día tuvo que llevar al cole una foto que contara parte de su historia y llevó una con sus amigos de ese jardín, y cuando tuvo que dibujarse se dibujó con Uli. Sus ex maestras son sus amigas de facebook, y este año, cuando conseguí que Miss Clara y Angie animaran su cumple me abrazó y me dijo Es la mejor fiesta del mundo.
Tres años después de haber egresado, ayer hubo reencuentro. Lo organizaron los papás de Guada, y hubo galletitas para ella. Y hubo también una torta en forma de campo florido, una torta blanca brotada en los colores del que fue su uniforme. Aquí una foto de mi Cuca. Cuando se encuentra con esos chicos parece que nunca hubieran dejado de verse. Se encuentran y algo se activa, algo de lo que nunca dejaron de ser. Mi Cuca encantada.

Una sobrina cumple 15 (una tía se emociona)

Otra tía desvelada, esta con una sobrina algo más crecidita que los míos. Pedido por Marina (tía jóven y canchera si las hay) para los 15 de Paloma: torta de dos pisos (de choco con dulce de leche, merenguitos y merengue), otra para acompañar (de vainilla con mousse de chocolate) y muuuuuuchos cupcakes, para que nadie se quede con ganas de dulce.







Aquelarre


Conocí a las brujas cuando cursé la maestría. Una matemática, una licenciada en marketing (o en garketing, como suele confesar), dos educólogas, una educóloga doctorada y una servidora, el grupete más inesperado pero ¡ay! aquí estamos. Nos autodenominamos brujas porque somos malas, criticonas, y si no fuera porque Angie nos baja el promedio con su infinita bondad nuestras almas ya tendrían sello: "Abajo" dirían, para cuando un empleado administrativo tuviera que decidir hacia dónde despacharnos. Hubo cenita en casa, pequeña excusa gastronómica para tanto para contar, para escuchar, para compartir... Aquí el postre que acompañó el cafecito: base de brownie y relleno de mousse, pequeño aporte perdiz para el ansiado aquelarre.

De comunión

Galles para la comunión de Facundo, de parte de Pía.

Delicias rosadas


Brownies, costrata de coco, trufas de choco blanco y negro, alfajorcitos, cupcakes, galletitas y súper torta pedidos por Flavia para el cumple de su hija Carolina.

Migración perdiz

Reviente de la envidia, señora: mientras que su hermana vive en Almagro la de Paula vive en... ¡¡¡Playa del Carmen!!! Y ¿sabe qué? No es recepcionista en un hotel o vendedora o repostera sino... ¡¡¡instructora de snorkel!!! Basta, señora, no sea así, qué mala, con lo buena que es su hermana.
Allá fueron Paula con su mamá y la pequeña Justina. Paula es otra desalmada como yo capaz de dejar marido en Buenos Aires cada vez que el camino conduce a la escalerilla del avión (y como dice el dicho popular hacia allí conducen todos los caminos). Paquetito paquete marino y amoroso para festejar el reencuentro.
Y para aplacar la culpa, acortar la espera, hacer el obligado gesto de gratitud y de amor hubo otro para marido Eduardo: promesas de regresar pronto, de pensar en él, de extrañarlo. Ya ve que una no se va de puro desalmada. Es que las perdices, cada tanto, necesitan migrar.



martes, 1 de junio de 2010

Bue


La noche de mis dos meses en que un monstruo marino se comió mi barco, en el preciso instante en que un coletazo me levantaba en vuelo para que me tragara definitivamente el agua oscura, un camalote dorado pasó debajo mío, y me rescató.
Rebautizada Bue no bien pude pronunciar palabra, fijada para siempre en ese nombre por la multitud de primos que me siguieron, ayer mi abuela cumplió 87 años.
Hay varias cosas que planeo secretamente, como los actores deben planear desde su primera obra las palabras que dirán cuando ganen el gran premio. Digo, más allá de los viajes, las novelas, las remodelaciones de la casa, pienso en fantasías perdices: una eventual boda Sislian Coria, los más probables quince de Juanita, los 90 de mi abuela Esther. Habrá que cortar la calle, llenarla de guirnaldas y banderines, contratar mariachis, soltar palomas. Habrá nietos y bisnietos, más bisnietos que ahora, y sobre todo, habrá una torta inmensa de sabores que todavía no existen, 90 velas incandescentes, algo que compense las perdices que mi abuela me dio de comer en la boca, en aquel camalote de mi salvación.

Me quiere mucho


Cuando era chica, a la vuelta del colegio, robaba todos los días una margarita de una casa de la que nunca vi salir a nadie, y le arrancaba de la uno los pétalos. No sabía quien sería el destinatario de ese deseo, pero ¡ay! que me quisiera mucho, tanto que hasta en ocasiones hacía trampa. Malísimo hacerle trampa a una flor.

Paola me llamó hace unos meses. Estaba por bautizar a su hija Margarita. Quería una torre de cupcakes colosal. Me dio un susto... le dije que no tenía un soporte así, que medaba miedo que nada sostiviera ese peso, que no iba a poder hacérsela. Insistió al poco tiempo: ella ya tenía el pie y sólo quería los dulces. Y allá fuimos. Todavía no tengo foto de la torta armada, pero prometió enviarme una.
Mientras, aquí va lo que preparé yo: 70 cupcakes de base de limón y de brownie con copete de buttercream, y tortita para la cima en composé; cupcakes medianos, trufas de chocolate y galletitas para la mesa dulce infantil; y para los adultos: más trufas (de chocolate blanco y negro), un marquise con cheese cake, una torta haragana (manzana, canela y nuez), una costrata de coco y brownies con almendras.
No necesita Margarita desojar margaritas para saber cuánto la quiere mamá Paola...

Cuando un amigo se va


Le pregunto a Fidel ¿Quién querés que venga a tu cumpleaños? Y Fidel responde Superman y Batman y Spiderman y Linterna Verde y Fede. No señor, Fede no es una nueva creación de Marvel sino un muchachito que Fidel ha decido clasificar en esa categoría tan top de los seres a los que más ama (despues de mí, of course, ayer en el cole me dijeron Este nene cabalga sobre su edipo, y yo me imagino esa cabalgata y soy feliz, señora, es para el padre que lo mira por tv, que ahora se queja pero que cuando Cuca le decía que se iban a casar y se iban a ir a vivir a un castillo no decía nada, no tiene nada que ver con Fede pero cómo me emociona contarlo).
Cuestión que Fede se va a vivir a Australia, y por suerte Fidel no sabe dónde queda, aunque según me dijo ayer Australia en la puerta tiene un tomate pero si pasás no mancha. Andá a saber. Cuestión, decía, que Fede se va a vivir a Australia (SNIFFFFFFFFFFFFFFFFFF) y ayer hubo despedida en el jardín de infantes. Y allí fueron las perdices a dar apoyo moral, con este budincito con koala.

Rosa...

...para Lila. Cupcakes rosados como pequeño aporte perdiz para un cumple cocinado por la aplicadísima mamá Luciana.

Cumple retro


Torta de... HIJITUS!!! y otros ducles en composé para el cumple de Francisco. Los adornos son un hallazgo de la mamá Cecilia, el aporte perdiz consistió en la torta (bizcochuelo de chocolate con relleno dedulce de leche, merenguitos y cookies bañadas en choco), un budín de limón, gallatitas decoradas, una torta huespi con mousse de chocolate y un marquise con cheese cake.

Estrellado

Torta y galles para Martín, de su madrina Paola.

Una animalada


Usted, señor, se preguntará por qué falta azucar en el mercado ¿no es cierto? Pues bien: la culpa es de Cande Larrondo, que no para de pedir galletitas. Estas para el bautismo de Isabella, que con gran sensatez la eligió de madrina.