lunes, 22 de agosto de 2011
Cumple de Fi, tercera parte
Para la frutilla del postre (los festejos en el bello salón 3900 de Moldes 3900, con la usual dedicación de Diego y Roxana) Fidel quiso tema Scooby Doo. Dígame si no es lo más esta torta de brownie en forma de Mystery Machine, toda rodeada de galletitas en forma de momia, vampiro, fantasma, murciélago, Frankenstein y la muerte propiamente dicha, con guadaña y todo. La genial piñata también en forma de Mystery Machine fue obra de Cari, y la rellenamos de caramelos de Noche de Brujas. Por primera vez además de lo dulce hice lo salado: focaccias rellenas de panceta, queso y nuez, galletitas de queso en forma de Scooby galletas, chipás, medias lunas de jamón y queso. La mesa dulce, dispuesta sobre la barra, inlcuyó una haragana, cupcakes de limón con copete de glasé, cupcakes de vainilla rellenos de dulce de leche con copete de merengue, un rogel cubierto de idem, cookies de almendra,una chocuqueta y shots de mousse de arándanos y de chocolate. Para mi que este chico tiene acomodo...
Cumple de Fi, segunda parte
Cumple de Fi, primera parte
Desde entonces es su fan # 1 y si existiera ese programa ochentoso en el que niñitos de todo el país lo imitaban bailando en la pantalla de canal 9 estarámos llenos de oro. Cuando faltaba poco para su cumpleaños de 5 le pregunté de qué quería su torta y me dijo De Maicol. Así que aquí está, señora, un pequeño homenaje a Thriller para la apertura de los festejos, estos en casa con familia y amigos.
Pirata siempre soy
Para los íntimos
Hace algunos meses me llamó mi amiga Dana. Quería saber si seguía con lo de las tortas, porque en caso de que estuviera pensando en volver al ruedo ella tenía algo entre manos y había pensado en mí. Lo de las tortas me tenía saturada. A fin de año había anunciado el cierre de CP y no había logrado bajar la cortina, apenas entrecerrarla un poco pero no lo suficiente como para dormir más o menos bien. CP había sido siempre yo con mi alma, la idea de contratar a alguien tenía un montón de obstáculos el principal de los cuales era que se desvirtuaba la idea original: hacer algo que me gratificara sin usar el cerebro; si se convertía en simple un medio para ganar plata perdía para mí el interés. Podía haber pensado en montar algo más serio pero eso implicaba que algo de la escencia del proyecto se borroneara y además hubiera tenido que sacrificar demasiadas cosas. Así que escuché, y lo que Dana me describió me entusiasmó, touché.
Y entonces hubo entonces galletitas para ese equipo glorioso que me sacó de la cocina para llevarme otra vez al pago con todo, volver no con el caballo cansado sino en un pingo que galopa en manada, retorno feliz.
Y como Mari no estuvo en esa reunión y no le guardamos nada, como es por lejos la más dedicada de las secretarias que haya conocido, un detalle para ella, con varita mágica incluida en honor a su capacidad para resolver lo que sea.
Esos días siguieron con dos haraganas (manzana, canela y nuez). Una para Juan Pablo, que cumplió años y es a dic to, y otras para mis tías lejanas con las que me reencontré después de casi 20 años, viaje en el tiempo del que la haragana fue una particular forma de adentrarnos en el recuerdo de mi abuela Blanca y de mi papá.
La chococheese cake fue para la noche de las elecciones porteñas. Nos juntamos con amigos a deprimirnos con los resultados esperables, así que hice esta torta gloriosa para amenizar el desancanto.
Por último, shots de mousse de arándanos y mousse de chocolate, y chocolate blanco, para una cena con mamásde la sala de Fi.
Y entonces hubo entonces galletitas para ese equipo glorioso que me sacó de la cocina para llevarme otra vez al pago con todo, volver no con el caballo cansado sino en un pingo que galopa en manada, retorno feliz.
Y como Mari no estuvo en esa reunión y no le guardamos nada, como es por lejos la más dedicada de las secretarias que haya conocido, un detalle para ella, con varita mágica incluida en honor a su capacidad para resolver lo que sea.
Esos días siguieron con dos haraganas (manzana, canela y nuez). Una para Juan Pablo, que cumplió años y es a dic to, y otras para mis tías lejanas con las que me reencontré después de casi 20 años, viaje en el tiempo del que la haragana fue una particular forma de adentrarnos en el recuerdo de mi abuela Blanca y de mi papá.
La chococheese cake fue para la noche de las elecciones porteñas. Nos juntamos con amigos a deprimirnos con los resultados esperables, así que hice esta torta gloriosa para amenizar el desancanto.
Por último, shots de mousse de arándanos y mousse de chocolate, y chocolate blanco, para una cena con mamásde la sala de Fi.
sábado, 25 de junio de 2011
Uli
Aurora
Día del padre

Este año en que decidí cerrar no preparé producciones especiales para grandes ocasiones, y dejé todo librado a la imaginación de las clientas a las que se les ocurriera hacerme algún pedido. Y mire lo que pasó. Sólo me abstuve de los desayunos (son un despelote, señora, por lo menos los de CP que vienen con mil variedades gloriosas). Después hubo pedidos de cupcakes, tortas y galletitas, y ojo con esta chocuqueta que no es la tradicional: entre la base y el relleno cheese cake tiene... ¡mousse de chocolate! Pero me quedé pensando que a mi papá le encantaba la torta de ricota y no sé hacerla. Voy a aprender, y a devorarla en su nombre.
Nunca es el mismo río
Pacha Mama
Aquelarre
Son mis amigas de la maestría. Nos llamamos mutuamente brujas y créame que se justifica. Las frases que escribí en estos alfajores (y que graciasadiosyalavirgen no llegan a leerse del todo) no me dejan mentir, pero hay entre nos un hada que acaba de parir una pequeño y regordete César para quien hubo a su vez regalete. Todo esto entre brownies y torta haragana, señora, que somos brujas pero tenemos sentimientos.
Shanti
Planeamos estas galletitas desde nuestras respectivas vidas paralelas, ella en su empresa y yo con traje de socióloga, y tal vez por eso salieron tan ideales: galletitas que son pensar en otra cosa (e incluso no pensar). Para festejar sus 30 evocando un viaje a la India que le caló en el alma, para una Agustina híper inspirada, esta preciosa producción perdiz.
Ciber Tonchi
Abuelazgo
Abuelita viajera
Mi abuela Esther estuvo casada con mi abuelo Horacio unos dos millones de años, desde que que se conocieron cuando eran jovencitos hasta que él se murió cuando ella tenía 60 y algo. Casi todo ese tiempo, mi abuelo trabajó en Gas del Estado. Virtudes del Estado benefactor, los empleados de Gas tenían una cantidad de millas asignadas anualmente para hacer viajes en avión. Mi abuelo, de fóbico nomás, jamás usó ese pasaje, y le ocultó a mi abuela que además sus hijas podían haber estado recorriendo el país todos los veranos en una maravillosa colonia de vacaciones. Pero un día el monstruo marino se comió a mi madre y yo fui a parar a la casa de mis abuelos, y apenas pude empecé a viajar. Mi abuelo se comía los codos al verme partir, y soportaba nuestra determinación conteniendo la lágrimas en cada despedida. Murió cuando yo tenía 13 años, no tuvo que soportar mis ausencias más largas, que llegaron años después con la ficción cambiaria de la década del '90. Cuando mi abuela cumplió 80 le regalamos un viaje a Cataratas, a donde partirmos en noviembre ella, Juanita bebé y yo. Fue el primer viaje de avión que hicieron ambas, y para las dos fue un camino de ida. Ahora mi abuela -jubilada y pensionada de la era K- se la pasa planificando viajes, y en honor a eso fue esta producción para su cumpleaños. No fue el único detalle deluxe: por sus 88 hubo saludo grabado del mismísimo Riberito, genio total. La nota de color fue que al otro día del festejo salió ese número a la lotería, y él tuvo el gesto de dedicárselo. Diga que no jugamos, señora, si no este post se lo cuento desde Isla Mujeres.
Victoria y aledaños
Llegó nomás. Ya le dije que soy su
madrina desde hace unos 30 años, cuando su mamá ya la llamaba así y era igual de rubiecita y tenía los mismos aros de perlas, sólo que era de felpa y goma, un precioso bebé de Yoli Bel. Para recibirla hubo kilos de galletitas en forma de conejo, de body, de blonda, y la flamante abuela recibió cupcakes alusivos. Vicky por ahora se conforma con la teta, pero ya tendrá lo suyo: son las ventajas de tener una madrina perdiz.
madrina desde hace unos 30 años, cuando su mamá ya la llamaba así y era igual de rubiecita y tenía los mismos aros de perlas, sólo que era de felpa y goma, un precioso bebé de Yoli Bel. Para recibirla hubo kilos de galletitas en forma de conejo, de body, de blonda, y la flamante abuela recibió cupcakes alusivos. Vicky por ahora se conforma con la teta, pero ya tendrá lo suyo: son las ventajas de tener una madrina perdiz.
Gabiluis

Así se los conce en casa, aunque en realidad sean Gabi y Luis. Ella está en todo, de hecho estuvo a cargo del rogel para la abuela Elda y con avioncitos que pueden verse más abajo, así que para su cumpleaños también me encargaron sorpresa. Tortitas de brownie con cobertura de meregue para su festejo, y torta de Spiderman para el de su hijito Titi, y trufas de chocolate para bajar el goulash patrio con el que nos recibió en su casa el 25 de mayo.
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